Cada reserva abre la ficha
Tanto si reservan desde la web como si la apuntas tú en la agenda, basta el correo o el teléfono: la ficha se crea, o se actualiza si ya existe.





Cada reserva y cada solicitud de la web abre la ficha del cliente. Ves quién vuelve, quién lleva demasiado sin venir y a quién llamar hoy.
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Lo que controlas
Una sola cartera de clientes, que se actualiza mientras trabajas. Aquí está todo lo que puedes hacer, sin promesas que el producto no cumple.
Tanto si reservan desde la web como si la apuntas tú en la agenda, basta el correo o el teléfono: la ficha se crea, o se actualiza si ya existe.
Quien te escribe desde la web entra en tu cartera con su mensaje. Recibe una confirmación, y tú un aviso.
Importas tus clientes desde un archivo CSV. El consentimiento para recibir comunicaciones solo vale si lo declaras tú, y quien se había dado de baja no vuelve a entrar.
Cuando la misma persona tiene dos fichas, te lo señala. Las unes con un toque y su historia queda completa.
La mesa preferida en el restaurante, la fórmula del color en la peluquería, el número de serie del equipo para el instalador. Y todas las notas que quieras.
Reservas, visitas, seguimientos, consentimientos y puntos en el mismo historial. Antes de responder, sabes cómo fue la última vez.
El valor de sus reservas, y donde no tienes precios publicados, sus visitas. Sabes qué clientes cuentan de verdad.
Cada noche las fichas se reordenan solas según el ritmo de tu oficio. Si quieres, mueves tú a un cliente y se queda donde lo pusiste.
El silencio se mide con el ritmo de tu trabajo, no con una media: quien falta mucho más de lo habitual aparece arriba, antes de perderlo.
Fijas el día para volver a contactar a un cliente, o aceptas el que te propone un vencimiento de tu oficio, como el mantenimiento o la cuota. Lo encuentras en la agenda.
La IA de Multiverbe prepara el mensaje para quien no vuelve. Lo lees y decides: al principio solo sale con tu sí.
Activas el programa y cada visita terminada suma puntos, con niveles que suben. La recompensa la decides tú.
Preguntas cómo fue con un enlace privado: la nota y el comentario llegan a la ficha. Como mucho una petición cada treinta días, para no cansar a nadie.
Las solicitudes de la web se convierten en conversaciones. Respondes desde ahí, incluso a partir de un borrador escrito por Multiverbe, y la ficha guarda constancia.
Cada sí y cada no a recibir comunicaciones queda registrado con su fecha y su origen. Quien dijo que no queda fuera de las acciones automáticas.
Tu cartera en un archivo, o el expediente completo de una persona cuando te lo pide.
Quien pide que lo olviden queda anonimizado: la persona desaparece, tus cuentas siguen cuadrando.
Si lo configuras, las fichas sin actividad durante más meses de los que elijas se vuelven anónimas solas.
Tú y los administradores, siempre. Un colaborador solo ve los clientes si le asignas este planeta.
Una semana cualquiera
Martes, 9:10 · al teléfono
Una clienta llama para cambiar la cita y no recuerdas qué se hizo la última vez.
Abres su ficha mientras habla: última visita, preferencias, notas. Respondes como si lo recordaras.
Jueves · la cartera
Los clientes están entre el móvil, un cuaderno y el correo. Cada vez que necesitas un número, lo buscas en tres sitios.
La cartera la importas una vez. A partir de ahí, las reservas y las solicitudes de la web la mantienen al día solas.
Fin de temporada · quién falta
Te das cuenta de que una clienta habitual no viene desde hace meses cuando ya es tarde.
La ves entre quienes corren el riesgo de no volver, con el mensaje para recuperarla listo para aprobar.
No trabaja sola
El planeta Clientes no es una agenda de contactos más que mantener al día: la mantienen al día los demás, mientras trabajas.
Qué hay dentro
ContactosLa cartera, el historial y el valor de cada cliente.
FidelidadPuntos y niveles para quien vuelve, si los activas.
MensajesLas conversaciones con quien te escribió desde la web.
FeedbackUna nota y un comentario después de la visita, en la ficha.Para tu oficio
Preguntas
No. Cada reserva y cada solicitud de la web abre o actualiza la ficha sola. Los clientes que ya tienes los importas una vez desde un archivo CSV.
Sí, cuando quieras: exportas tu cartera a un archivo y el expediente completo de cada persona. No hay permanencia mínima, y tus clientes siguen siendo tuyos.
Cada sí y cada no queda registrado con su fecha y su origen, y un consentimiento no se importa desde un archivo si no lo declaras tú. Quien dijo que no queda fuera de las acciones automáticas y de las peticiones de valoración.
Sí, con reglas propias: la ficha solo guarda información organizativa, ningún dato clínico, y Multiverbe no propone mensajes comerciales, peticiones de reseñas ni puntos de fidelidad.
No. Comparten la misma cartera: la reserva es el hecho, la ficha es la relación, y se actualizan la una a la otra.
Tú y los administradores, siempre. Un colaborador solo los ve si le asignas el planeta Clientes.
Hablemos: te enseñamos cómo queda tu cartera de clientes dentro de Multiverbe, con las palabras de tu oficio.